Cómo leer la factura de la luz paso a paso

Actualizado el 5 de octubre de 2026 · 4 min de lectura

Abrir la factura de la luz y no entender la mitad de los conceptos es muy habitual. La buena noticia es que casi todo se reduce a dos bloques y unos pocos impuestos. Cuando sabes dónde mirar, es fácil detectar si estás pagando de más.

Los dos bloques que mandan: potencia y energía

El grueso de la factura sale de dos conceptos:

  • Término de potencia: lo pagas por tener contratada una potencia (en kW), uses luz o no. Se factura por kW y día.
  • Término de energía: lo pagas por la electricidad que consumes realmente, en kWh.

Todo lo demás (impuestos, alquiler del contador, bono social si lo tienes) se calcula alrededor de estos dos.

Término de potencia

Es la capacidad máxima que puedes usar a la vez. Si tienes contratados 4,6 kW y enciendes a la vez horno, lavadora y secador, puede saltar el automático. Con la tarifa 2.0TD, la más común en viviendas, se contratan dos potencias: una para los periodos punta y llano y otra para el valle. Contratar más potencia de la que necesitas es dinero tirado todos los meses.

Término de energía y los tres periodos horarios

El precio del kWh depende de la hora a la que consumes. En la tarifa 2.0TD hay tres periodos:

Periodo Horario en días laborables
Punta (P1) 10:00-14:00 y 18:00-22:00
Llano (P2) 8:00-10:00, 14:00-18:00 y 22:00-24:00
Valle (P3) 0:00-8:00

Los sábados, domingos y festivos nacionales todo el día es valle. Si tu tarifa tiene discriminación horaria, mover consumos a valle reduce la factura. Mira en tu contrato si el precio del kWh es único o distinto por periodos.

Otros conceptos que verás

  • Impuesto sobre la electricidad: un porcentaje (alrededor del 5,11 %) que se aplica sobre potencia y energía.
  • Alquiler de equipos de medida: el alquiler mensual del contador, si no es tuyo.
  • IVA: su tipo ha cambiado en distintos periodos; mira el que aparece en tu factura.
  • Bono social y otros descuentos: si tienes derecho, aparecen restando.
  • Servicios adicionales: mantenimiento, seguros o asistencia. Son opcionales y a veces se contratan sin darse cuenta.

Ejemplo calculado (cifras de ejemplo)

Imagina estos datos inventados para entender el cálculo:

  • Potencia: 4,6 kW × 0,08 €/kW·día × 30 días = 11,04 €
  • Energía: 250 kWh × 0,14 €/kWh = 35,00 €
  • Suma: 46,04 €
  • Impuesto eléctrico (5,11 %): 2,35 €
  • Base para el IVA: 48,39 €
  • IVA al 21 %: 10,16 €
  • Total: 58,55 €

Los precios reales de tu contrato serán otros, pero la estructura es la misma.

Mi caso

Mi última factura fue de unos 78 € con unos 320 kWh consumidos. Eso da un precio medio, con todo incluido (potencia, impuestos y alquiler), de unos 0,24 €/kWh (78 ÷ 320 ≈ 0,244), bastante por encima del precio de la energía de mi tarifa, que ronda los 0,10-0,18 €/kWh según la franja. La diferencia la explican los costes fijos y los impuestos.

Mi tarifa es de mercado libre y tiene tres precios de energía: punta unos 0,18 €/kWh, llano unos 0,14 €/kWh y valle unos 0,10 €/kWh. Con 4,6 kW contratados y un precio de potencia de unos 0,10 €/kW·día en punta/llano y 0,03 €/kW·día en valle, el término de potencia sale a:

4,6 × (0,10 + 0,03) × 30 ≈ 18 € al mes antes de impuestos

(si ambos periodos tienen 4,6 kW y el mes es de 30 días). Es decir, alrededor de una cuarta parte de la factura es potencia fija.

Cómo comprobar tu propia factura

  1. Localiza en tu factura la potencia contratada y el precio del kW y día.
  2. Busca el precio del kWh: si aparece uno solo, tu tarifa no tiene discriminación horaria; si aparecen tres, sí.
  3. Anota los kWh de cada periodo y repite la cuenta del ejemplo con tus datos en el simulador de factura.

Por mi parte, todavía no sé si mi tarifa tiene discriminación horaria; es lo primero que se comprueba en este paso 2.

Transparencia: las cifras de «Mi caso» son estimaciones calculadas con los datos de mis aparatos y mi factura, no mediciones con medidor. El resto son rangos orientativos.

Checklist de cinco comprobaciones

  1. ¿La potencia contratada es la que necesitas? Compárala con la máxima que usas a la vez.
  2. ¿Cuánto pagas por kWh en cada periodo? Si es un precio único, no te beneficia mover consumos.
  3. ¿Hay servicios extra que no pediste? Revisa líneas con nombres de mantenimiento o seguros.
  4. ¿La lectura es real o estimada? Una lectura estimada puede obligarte a regularizar después.
  5. ¿Cuánto pagas por kWh frente a otras ofertas? Compara siempre con el mismo consumo y potencia.

Si quieres saber cuánto gasta cada aparato, prueba la calculadora de consumo o aprende a medir el consumo con un enchufe.

Para comparar tu gasto con el de otras viviendas, mira cuánta luz consume una vivienda al mes.

Fuentes y más información